El champagne, ícono francés, se elabora con el método tradicional, destacando por su elegancia. Alemania aporta el Sekt, con estilos que van desde lo cotidiano hasta lo premium.
En España, el cava se produce en varias regiones, con variedades como Macabeo o Xarel·lo. Italia brilla con el Prosecco, elaborado en tanques, y el Asti, dulce y aromático.
Sudáfrica, con su Cap Classique, y Nueva Zelanda, con espumosos elegantes, también destacan. En EE. UU., regiones como Napa crean espumosos complejos. Cada región aporta su personalidad, haciendo que el mundo del espumoso sea tan diverso como fascinante.
No hay Comentarios